tortugas - o el jardin secreto

martes, 17 de febrero de 2009 | |

Anoche llegó a la ciudad El tío Pelón. No es mi tío realmente, es tío de mi novio, pero todo el mundo le dice el pelón aunque curiosamente tiene muchísimo cabello. El tío pelón vive en Bahía Tortugas. Bahía Tortugas es quizá el lugar mas alejado que haya visitado jamas. Y no me refiero realmente en distancia, sino en espíritu. Nunca me había sentido tan desconectada de lo conocido para mi, tan lejos de casa, tan llena de curiosidad por algo desconocido. No quiero decir con esto que no me gustó visitar tortugas; por el contrario, creo que es un hito en mi vida... uno de esos viajes transformadores, una historia que le cuento a desconocidos y presumo con orgullo que 'una vez en un pueblito de la baja...' Y aunque algunos detalles pueden ser exagerados para efecto dramático, realmente la historia es sencilla pero mágica.

Tortugas está a 10 - 12 horas de ensenada por carro, y el rango puede variar ya que hay un buen tramo de terracería. Pero esta tan alejada de la carretera transpeninsular que el sentimiento de aislamiento pega en cuanto das la vuelta hacia el camino al mar. No se cuanta gente viva en tortugas pero según el internet son como unas 2000. 2000! Todo el mundo se conoce y todos saben inmediatamente que no eres de ahí, es mas! saben inmediatamente que no eres pariente de nadie de por ahí. Todos son super amables pero lo especial no es que lo sean, si no lo genuino que es el sentimiento. En tortugas a nadie le importa quien eres o cuanto sabes, en tortugas te tratan bien por que así son ellos, no por que te lo merezcas.

Las calles son de tierra, y se puede caminar a cualquier parte en el pueblo aunque la gente tiene carros y los usa. Hay dos iglesias grandes por que la gente del otro lado del pueblo no iba a la primera iglesia por que les quedaba muy lejos.

Najash dice que cuando era niño pensaba que se podría salvar de cualquier catástrofe mundial si alcanzaba a llegar a tortugas, y estando ahí, la idea no me pareció nada descabella o siquiera infantil. El aire huele a mar y a tierra... y ya. Solamente mar y tierra. La casa del tío pelón huele a tortillas de harina por que tiene una tortillería. Estar ahí me hizo sentir como niña otra vez. Me recordó mi verdadero tamaño proporcional ante el mundo y todo el tiempo sentía que Najash era mi único lazo con éste.

No me fue fácil estar ahí por que no estoy acostumbrada a la desolación, sin embargo algo del lugar se quedo muy grabado en mi. Cada minuto en tortugas lo debatía entre felicidad extrema y melancolía extrema, pero volvería sin pensarlo siquiera un minuto por que no en todos lados se puede ser tan uno como en tortugas.

1 comentarios:

la tita dijo...

La Baja-sur tiene ese efecto... No conozco Bahia Tortugas, pero conozco otras bahias jaja. By the way, you know me from that little changarrito of graphic Designers... [La vida es un picnic, remember?] ;)