mi sacrificio por la musica

viernes, 28 de agosto de 2009 | |

Los audífonos de iPod no duran mucho la verdad, o yo los uso mucho y me los gasto... no sé, de cualquier modo, llego el punto en que cada vez que me quitaba los audífonos se quedaba la mitad en mi oído y lo tenia que extraer en un procedimiento minucioso y delicado, casi quirúrgico diría yo, de mis orejitas y luego volverlo a armar con amor y delicadeza para poder reusarlo. Cualquiera pensaría que una persona compraría unos nuevos inmediatamente, pero siendo yo yo misma, pues claro que me tarde un chingo en ir a comprar otros, no por tacaña, por desidia pura.
Entonces un día fui a comprar unos y recordé que mi querido esposo me había comentado lo cómodos y prácticos que resultaban unos audifonillos que se agarran de la orejita 'están muy bien, no se caen y están bien agusto' algo así recordé y pues claro que al verlos me los compre sin la menor duda que estaba haciendo la mejor elección.
Bendita Ignorancia.
Son los audífonos mas incómodos del universo. Duelen, y no crean que poquito DUELEN UN PUTERO. Lo bueno que a la media hora se te adormece tanto la pinshi oreja que ya no sientes ni madres, mas que un hormigueo peligrosamente intenso que ni oír te deja. El otro día quejándome yo de estos putos audífonos de mierda que no me dejan ni concentrarme en la música (por que claro, mi desidia no me ha permitido ir por otros) me dice mi bien amado cónyuge: 'No se por que te compraste esos audífonos sarras son los mas incómodos del mundo ... a quien se le ocurre.'

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