ET. Teléfono. Mi casa.

viernes, 7 de mayo de 2010 | |



Es chistoso lo que hace el autoexilio. En mi caso, un momento de nostalgia me recordó que ahora puede uno ver cualquier parte de ésta tierra en google maps y entré a ver la casa de mi apá. La casa mía. La casa donde crecí y viví por 23 años. La que en 6 años sólo he visitado 3 veces. Las primeras 2 fueron muy recién me fui, y sentí como volver a casa después de un largo viaje. La última fue diferente. Pasé un poco más de 3 años sin pisar su suelo y ahora si la cosa era diferente. Ya no era mía. Ya la vi con ojos de persona ajena y con el corazón de visitante temporal. Mi casa está acá, y añoraba mis cosas, mi jardín, mi cama, mi cocina incompleta (en aquellos entonces) y mi cuarto de tilichero. Y eso me pone feliz pero también un poco triste. Aunque nunca me sentí muy hermosillense, saber que mi alma ya descansa en otras tierras, lejos de mi cuna, lejos de mi papi, es un sentimiento agridulce.

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